martes, 24 de mayo de 2011

LA SALUD III - Fundación Favaloro

Gastroenterología
Área de prevención del 

cáncer de colon y recto

El cáncer de colon y recto, una enfermedad que afecta por igual a hombres y mujeres, es en la Argentina la segunda causa de muerte por tumores malignos.
Sin embargo, este tumor maligno que solo en la Argentina cobra a diario aproximadamente 16 vidas, puede curarse en un 90% de los casos, siempre y cuando el diagnóstico se realice en la etapa inicial de la enfermedad, cuando todavía se manifiesta sin síntomas. Algunas personas con ciertos antecedentes tienen mayor predisposición a desarrollar este tipo de cáncer, pero este grupo representa solo el 25% del total de la población que lo padece. De allí la importancia de la realización de estudios preventivos en forma periódica, en especial a partir de los 50 años, que es cuando comienza a aumentar la incidencia de estos tumores.
El servicio de Gastroenterología de la Fundación Favaloro cuenta con un consultorio especializado en la prevención del cáncer de colon y recto.
El diagnóstico se realiza mediante kits para la detección de sangre oculta en material fecal con método inmunológico o bien mediante colonoscopía con equipamiento de ultima generación, que permite no solo el diagnóstico, sino también el tratamiento de este tipo de lesiones.
El servicio de Gastroenterología se encuentra estrechamente vinculado con otras especialidades dentro de la Fundación Favaloro, como Cirugía General y Oncología Clínica, con las que conforma un equipo multidisciplinario destinado a la prevención y tratamiento del cáncer colorrectal.


Endoscopía
Sarcoma de Kaposi gástrico con magnificación y cromoendoscopía (método FICE)

 Las salas de endoscopía están equipadas con un endoscopios de alta resolución con magnificación para un diagnóstico más certero de las lesiones preneoplásicas del tubo digestivo mediante endoscopía digestiva alta y colonoscopía, así como un mejor seguimiento de los pacientes con trasplante de intestino delgado. Posee un sistema basado en tecnología de estimación espectral que permite detectar las lesiones pequeñas con mayor detalle, mediante un realce visual de las estructuras anormales que no pueden verse en condiciones endoscópicas normales, sin que sea necesario inyectarle al paciente una solución de contraste. De esta forma pueden tomarse biopsias en lugares puntuales y no al azar y se obtiene un diagnóstico mucho más preciso.
También se realiza el abordaje por medio de endoscopía de doble balón- único equipo de la Argentina-, que es una herramienta de alto valor para el diagnóstico y tratamiento en la patología del intestino delgado. Sus principales indicaciones son: hemorragia de origen oscuro, diagnóstico histológico de estenosis, pólipos y tumores, diagnóstico de enfermedad celíaca, enfermedad de Crohn y remoción de cuerpos extraños. Es importante destacar la posibilidad de realizar diferentes gestos terapéuticos ante el hallazgo de distintas patologías (polipectomía, hemostasia por inyección y/o argón-plasma, dilatación de estenosis etc.). Esta práctica es un excelente complemento de la videoendocápsula.
La videoendocápsula, por su parte, permite una visualización total del intestino delgado. Se trata de una cápsula que es ingerida por el paciente y, durante todo su recorrido por el tubo digestivo, toma aproximadamente una imagen cada 4 segundos. Resulta de particular utilidad en todas las patologías ya mencionadas para el doble balón.
El diagnóstico y tratamiento de enfermedades de la vía biliar se realiza mediante la videocolangiografía retrógrada endoscópica.

Colonoscopía

La colonoscopía es un método de estudio que le permite al médico examinar el colon o intestino grueso desde el ano hasta el ciego con la ayuda de un tubo largo y flexible, provisto de una pequeña cámara en el extremo.
Debido a que el estudio puede resultar incómodo y ocasionar molestias, frecuentemente un anestesiólogo se encarga de realizar una sedación anestésica para mayor comodidad y seguridad.
Preparación previa para la realización del procedimiento
Es de vital importancia la limpieza adecuada del colon. Debe seguir las instrucciones que le efectuó su médico, ya que la correcta limpieza del colon determinará el éxito del estudio. Además debe tener un ayuno de por lo menos 6 horas antes de la realización del estudio. 
Los pólipos y por qué se extraen
Los pólipos son crecimientos anormales, generalmente benignos, es decir, no cancerosos, que aparecen en la mucosa colónica (recubrimiento colónico). El médico no siempre puede distinguir un pólipo benigno de otro maligno, por lo cual se extraen para su mejor análisis con microscopio. Debido a que el cáncer de colon comienza con frecuencia en los pólipos, su extracción es la mejor manera de prevenir el cáncer colorrectal.
Después de una colonoscopía el médico le explicará los resultados del examen y se le entregará un informe. En caso de realizarse biopsias, usted deberá retirar el informe del patólogo en el Servicio de Gastroenterología unos 10 días después del estudio. Los medicamentos sedantes, a pesar de que usted se sienta bien, afectarán sus reflejos y destrezas por el resto del día, por lo que debe retirarse acompañado del Hospital y no podrá manejar ni operar maquinaria delicada o peligrosa por el resto del día. Al día siguiente puede realizar sus tareas habituales.
Es posible que sienta algún dolor o hinchazón de vientre debido al aire introducido durante el estudio. Estas molestias suelen desaparecer rápidamente cuando se evacúen los gases.
Seguramente podrá comer luego de realizado el examen. El médico le dirá cuando podrá reiniciar la ingesta y sus actividades. Si se realizó una polipectomía es probable que tenga que restringir sus tareas habituales.
 Para mayores informes dirigirse al Edificio Central en Av. Belgrano 1746, 7º piso - Ciudad Autónoma de Buenos Aires, o a los teléfonos: 011- 4378-1200 / 1300 - Int. 1710/11

LA SALUD I - Psoriasis








A pesar de tratarse de una afección
crónica, de por vida, se puede controlar
mediante tratamiento y desaparecer duranteperíodos
extensos para luego reaparecer posteriormente
en períodos variables.
Normalmente, no afecta la salud
general demanera adversa,
a menos que existan formas
severas

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, de carácter eritemato-descamativa, hereditaria, que recidiva con frecuencia y de etiología desconocida.
Se manifiesta con lesiones bien definidas con escamas típicas blanco-anacaradas. La enfermedad afecta al 1 - 3% de la población general, existiendo una gran variación en la duración, severidad y morfología.
Se caracteriza por episodios (brotes) recurrentes y frecuentes de erupción en la piel de placas eritematosas-descamativas con bordes bien definidos, es decir, zonas de piel enrojecidas, con picor y escamas gruesas, secas y plateadas, de predominio sobre codos, rodillas, tronco, manos/uñas y cuero cabelludo.
La psoriasis afecta al 1-3% de la población, pudiendo aparecer de forma brusca o gradualmente, a cualquier edad, con un máximo de incidencia entre los 20-30 años.
Aunque la psoriasis es una afección crónica, de por vida, se puede controlar mediante tratamiento, y desaparecer durante períodos extensos para luego reaparecer posteriormente en periodos variables. Normalmente, no afecta la salud general de manera adversa, a menos que existan formas severas.
Evoluciona en brotes, con épocas de agudización que alternan con otras de menor actividad. No se trata de una enfermedad infecciosa ni contagiosa, tampoco es una enfermedad fatal ni por lo general trae graves consecuencias, aunque en los casos más severos puede tener un impacto social importante.

La psoriasis afecta aproximadamente a 8 de cada 100 personas y puede aparecer a cualquier edad, aunque lo normal es que se manifieste entre los 15 y los 35 años. Sus brotes pueden ser bruscos o graduales.
En ocasiones alcanza una gran extensión y afecta también a uñas, genitales y otras zonas del cuerpo, lo que puede llegar a tener una seria repercusión en la personalidad del afectado.
La psoriasis no es una simple erupción cutánea, sino una enfermedad que puede llegar a ser dolorosa y debilitante y que afecta al desarrollo de las actividades cotidianas. Está provocada por el funcionamiento defectuoso del sistema inmunitario que provoca un exceso de producción de células cutáneas, las encargadas de reponer las capas de piel, en constatante renovación.
Este exceso llega a alcanzar un nivel de sustitución hasta siete veces superior al normal, dando lugar a las características placas de la enfermedad, que adoptan la forma de manchas rojas resaltadas cubiertas de descamaciones. Además, el exceso de producción de células también produce la infiltración de glóbulos blancos (células T) en la piel. Las lesiones suelen localizarse en el tronco, los codos, las rodillas, el cuero cabelludo y las ingles.

Tratamiento
 
El tratamiento de la psoriasis se centra en el control de los síntomas y la prevención de las infecciones secundarias de la piel.
No existe ningún tratamiento que permita la curación de la psoriasis, pero no obstante se usará una u otra medida terapéutica en función del grado y severidad del trastorno.
La psoriasis que cubre toda o la mayor parte del cuerpo es una situación de emergencia que requiere hospitalización.
El cuerpo pierde grandes cantidades de líquido y es susceptible a infecciones secundarias severas que se pueden volver sistémicas, comprometer órganos internos e incluso progresar hacia un shock séptico y la muerte.
En este caso se utilizan analgésicos, sedantes, líquidos intravenosos, antibióticos, etc. según sea cada uno de los síntomas que vayan presentándose.
No obstante, la mayoría de los casos que se encuentran en la práctica clínica son leves, sin requerir hospitalización, o constituir una emergencia. En estos casos se utilizan medicamentos tópicos (aplicados en la piel) que pueden ser:
• Cremas o ungüentos con corticosteroides, que es lo más usado.
• Cremas y ungüentos que contengan sustancias relacionadas con la vitamina D (calcipotriol) o retinoides tópicos (tazaroteno), que posee una eficacia similar a las cremastr anteriores, y que se emplean sobre todo en la forma en placas de la psoriasis.
• Champús contra la caspa.
• Emolientes y queratolíticos, cremas usadas para remover la descamación (generalmente ácido salicílico o ácido láctico).
• Champús o ungüentos que contengan alquitrán de hulla o antralina.
• Antibióticos tópicos, donde se sospeche una infección por estreptococos
Dado que la psoriasis es una enfermedad crónica y recurrente, hay que tener en cuenta una serie de consejos para tratarla convenientemente ya que nunca desaparece totalmente.
Es recomendable tratar de evitar el estrés para que los síntomas de psoriasis no empeoren y tratar también de tomar sol para mejorar las condiciones de esta enfermedad. Especialmente son beneficiosos los climas secos y calurosos y también tomar baños de sol en las partes afectadas durante 20 días.
La piel debe mantenerse húmeda e hidratada, ya que la sequedad de la misma produce una descamación mayor e incluso dolor. Con ello lo que se busca es evitar en lo posible la aparición de heridas.
Por último, otra cosa a tener en cuenta es que se debe mantener el peso y evitar la obesidad, ya que las personas obesas tienen mayor posibilidad de desarollar los síntomas.


lunes, 23 de mayo de 2011

ESTO PASÓ EN UN DÍA DE MAYO - Aparición de la primera computadora





Un 12 de mayo de 1941
el ingeniero alemán Konrad Zuse 
presenta la primera computadora 
del mundo que funciona mediante 
un programa.





La idea de construir una máquina capaz de realizar cálculos era muy vieja y ya lo había intentado Pascal en la segunda mitad del siglo XVII.
Hacia 1882, el matemático inglés Charles Babbage, comenzó a pensar en algo más ambicioso. Deseaba construir una máquina que funcionara con gtarjetas perforadas y fuera capaz de almacenar alguna información. Su sueño era posible, pero le faltaba algo esencial: el desarrollo tecnológico.
Recién en los primeros años del siglo XX, los científicos contaron con el uso de la corriente eléctrica y lámparas de radio que hicieron posible el desarrollo de la computadora.  
En el año 1930, un ingeniero norteamericano llamado Vannevar Bush dio un gran paso al producir una máquina capaz de resolver ecuaciones diferenciales.
La máquina de Suse llamada Z3 poseía un mecanismo de cálculo binario y una memoria formada por 1400 relés. Una serie de lámparas mostraba el resultado de las operaciones y el programa de cálculo se había perforado en una cinta cinematográfica.
La computadora realizaba las cuatro operaciones básicas: suma, resta, multiplicación y división y también multiplicaciones con factores fijos y la extracción de raíces cuadradas. Para obtener una raíz cuadrada, la máquina tardaba tres segundos.
Zuse construyó su Z3 con material telefónico viejo y dispositivos mecánicos antiguos, pero la Z3 todavía no podía realizar ramificaciones en el programa.
Inmediatamente después de haber terminado la Z3, Zuse se puso a trabajar en el desarrollo de la Z4, pero recién en 1946 se construyó la primera computadora completamente electrónica, que no dependía de ninguna pieza mecánica: se trataba de la famosa ENIAC, un verdadero monstruo devorador de energía que pesaba 30 toneladas y ocupaba 450 metros cuadrados der superficie.
En solo nueve años, la ENIAC era totalmente obsoleta y sus descendientes se hacían cada vez más eficaces, pequeños y baratos.

EL ENIAC

ENIAC es un acrónimo inglés de Electronic Numerical Integrator And Computer (Computador e Integrador Numérico Electrónico), utilizado por el Laboratorio de Investigación Balística del Ejército de los Estados Unidos, y fué el nombre que recibió esta máquina gigantesca que ha sido la primera computadora electrónica de propósito general totalmente digital.

Fue construída en la Universidad de Pennsylvania por John Presper Eckert y John William Mauchly, ocupaba una superficie de 167 m² y operaba con un total de 17.468 válvulas electrónicas o tubos de vacío. Físicamente, la ENIAC tenía 17.468 tubos de vacío, 7.200 diodos de cristal, 70.000 resistencias, 10.000 condensadores y 5 millones de soldaduras. Pesaba 27 tn, medía 2,4 m x 0,9 m x 30 m; utilizaba 1.500 conmutadores electromagnéticos; requería la operación manual de unos 6.000 interruptores, y su programa o software, cuando requería modificaciones, tardaba semanas de instalación manual.
La ENIAC elevaba la temperatura del local a 50ºC. Para efectuar las diferentes operaciones era preciso cambiar, conectar y reconectar los cables como se hacía, en esa época, en las centrales telefónicas. Este trabajo podía demorar varios días dependiendo del cálculo a realizar.
A las 23.45 del 2 de octubre de 1955, la ENIAC fue desactivada para siempre.




domingo, 22 de mayo de 2011

HISTORIA - Palermo de San Benito

 Origen de su nombre

Iglesia de San Benito de Palermo en la actualid


 En una importante investigación, Carlos Fresco* termina con toda una serie de leyendas tejidas en torno del origen del nombre de la propiedad de Juan Manuel de Rosas: Palermo de San Benito o San Benito de Palermo y esclarece con documentación irrefutable la verdad de esta denominación tan popular  y difundida del período rosista.

  

Quizás el nombre de Palermo de San Benito, con el que Juan Manuel de Rosas bautizó a su quinta de Palermo, haya sido uno de los que más significados dispares recibiera por parte de historiadores y costumbristas. Pareciera como si se hubieran visto obligados a descubrir su origen porque sí, sin buscar los antecedentes necesarios; pero en cambio apelaron a los artilugios de la imaginación y aciertas tradiciones orales dudosas dando por resultado una serie de inexactitudes que se fueron transmitiendo de boca en boca, de página en página y de libro en libro distorsionando para siempre una verdad que, como tantas otras de nuestra historia, se tergiversan por obra y audacia de los copistas.
Hubo también quien lo invirtió usándolo como San Benito de Palermo, respetando la nominación de este santo, y así también se titularon libros que trataban sobre la quinta de Juan Manuel de Rosas.
Manuel Bilbao (1871 - 1935) en sus Tradiciones y recuerdos de Buenos Aires, escribió en el capítulo Palermo de San Benito que "En 1836 don Juan Manuel de Rosas adquirió de diversos propietarios los terrenos en que edificó su casa y formó sus parques. Entre esos terrenos había uno que tuvo una pequeña capilla bajo la advocación de San Benito, por lo que Rosas dio a su nueva propiedad el nombre de Palermo de San Benito".
Rosas no compró en 1836 los terrenos para formar su quinta. La primera compra la hizo en 1838 y tardó diez años en adquirir el resto, en total 36 fracciones de tierra, quintas o chacras, como se las denominan en las distintas escrituras. En ninguno de esos terrenos existió una capilla que haya estado bajo la advocación de San Benito. Esto se hubiera sabido por los detalles que se anotaban en las escrituras, como era el caso de las construcciones que existían, de qué material estaban hechas, el número de piezas que tenían, etc..
Palermo de San Benito, según esta reconocida acuarela de Sívori, de 1850
 La única capilla que existió en las tierras que compró Rosas, era la de los franciscanos en la Calera, hoy el barrio de Belgrano, y estaba consagrada a la Inmaculada. Esa capilla databa aproximadamente de 1730. Posteriormente fue abandonada y devuelta al culto en 1824. Pero en 1842, que es cuando Rosas compró Calera, ya no se celebraba allí ceremonia religiosa alguna.
Por ello nunca pudo Juan Manuel de Rosas dar el nombre de Palermo de San Benito a su propiedad con el argumento que esgrime Bilbao.
Más adelante, en el mismo capítulo, en el siguiente párrafo, dice: "Palermo, decía Sarmiento;  permítaseme llamar por su nombre de familia al parque legalmente 3 de Febrero... Llamóle Rosas Palermo de San Benito a su morada y vastísimo' parque adyacente, porque así le plugo o acaso darle forma a alguna de esas crueles ironías cuyo estado recto él se guardaba para sí. San Benito de Palermo es un santo negro. Llamóle Palermo San Benito a la casa que construía con una arquitectura de estancia, casa y galpones."
Esta cita de Sarmiento que incluye Bilbao no aclara más las cosas, por el contrario, las confunde, ya que el sanjuanino, quizás aún no liberado de las pasiones políticas, da por sentado que Rosas impuso ese nombre por un capricho más de él y, al mencionar a San Benito de Palermo cae en el error de ignorar, por lo menos en esta circunstancia, el nombre Palermo ya impuesto a esa zona por una larguísima tradición, aproximadamente desde el año 1600, por las tierras que allí tenía Juan Domínguez Palermo. Entonces, el pobre San Benito de Palermo quedó aquí mencionado pero sin que se lo pueda asociar como fuente de inspiración que sirviera a la determinación que tomó Rosas.
Residencia del Brigadier General don Juan Manuel de Rosas en Palermo de San Benito, Buenos Aires, 1838-1848, obra de Miguel Cabrera erróneamente atribuido a Felipe Senillosa (foto Witcomb, c. 1890)


Historias descabelladas

La imaginación de Pastor Servando Obligado (1841 - 1924) supera lo novelesco. Así, a la pregunta -¿Por qué llamar Palermo de San Benito?, del apasionado ministro inglés a Manuelita mientras cabalgaban por los alrededores de la quinta, Obligado teje una intrincada historia que desconcierta completamente a quien quiera tomarla como pilar para una recreación de la historia del lugar: "De tal interrogación tomó pie la gallarda amazona para dar una lección de historia a galope al británico moscardón que la mareaba como su antecesor con insípida galantería y melosidades a media lengua. Los representantes de Su Majestad británica parecían traer por entonces la doble misión de halagar al tirano y obsequiar a su hija."
Fue –contestó- porque la suegra de Torrecillas, dueño del primer terreno adquirido por tatita aquí, llamaba Arroyo de Palermo a éste, cuyas excavaciones se han prolongado hasta frente las casas.
Habiendo viajado por Sicilia, se le antojaba semejante en algo al de su capital, llegando en su fantasía a divisar cual un pequeño Etna en erupción, al elevarse sobre la torre de la Recoleta, el humo de quema en los mataderos, y azulado mar de Sicilia a este inmenso río cuya opuesta orilla no se divisa.
Desde el regreso de la expedición al desierto acampó aquí la última de sus divisiones, aumentada cuando el bloqueo de los franceses, por ser campamento estratégico para ocurrir, ya en defensa de la ciudad, o en previsión de cualquier desembarque sobre la costa. Torrecillas adquirió el terreno más inmediato a la actual quinta de Unzué, a cuyo costado corría casi exhausto el arroyito Palermo. Hacia el opuesto extremo, sobre la barranca de Corvalán, cerca de la Calera de los Franciscanos, un viejo vecino había levantado la pequeña capilla a San Benito, para que sus negros esclavos no carecieran de misa los domingos."
De la unión de estos nombres encontrados en los confines de la propiedad combinóse el de Palermo de San Benito, con que fechaba Rosas su correspondencia, más que de la tradición siciliana que la espiritual Manuelita refiriera al inglés que andaba perdiendo los estribos por ella.
Torrecillas no fue el dueño del primer terreno que adquirió Rosas. La primera quinta que compró (en realidad eran tres quintas unificadas por una escritura pública) se la vendió Juan Bautista Peña, según Obligado, compañero de banco de Juan Manuel en el colegio de Francisco Argerich, en Defensa 70.
El arroyo Palermo que lo da como bautizado por la suegra de Torrecillas no existía en la época en que Rosas compró la primera quinta. Él prolongó una pequeña entrada de agua que había, formando un arroyo que hizo llegar hasta el estanque de material que estaba frente a la casona ubicada en la esquina de avenida Sarmiento y Del Libertador, donde se emplaza el monumento a Sarmiento. Pero ese arroyo Rosas lo hizo construir aproximadamente seis años después de que compró la primera quinta, por lo que no hay coincidencias ni de propietarios ni de tiempos con lo que expone Obligado al respecto.
Por otra parte, el relato que hace para demostrar la procedencia del nombre de Palermo, como producto de la fantasía nostálgica de la suegra de Torrecillas, queda como algo realmente incomprensible ante el preciso trabajo realizado al respecto por Miguel Sorondo.
En el texto aparece también una alteración de las ubicaciones de los predios cuando dice: Torrecillas adquirió el terreno más inmediato a la actual quinta Unzué, a cuyo costado corría casi exhausto el arroyito Palermo.
El terreno de Torrecillas era lindero por el Noroeste con el de Polidoro Coulin y tenía por límites la Avenida del Libertador, Raúl Scalabrini Ortiz (antes Canning y en la época de Rosas conocida como Camino del Ministro Inglés), Avenida Las Heras (antes Chavango o Camino de las Carretas) y Ugarteche. Y la quinta de Saturnino Unzué estaba ubicada, Avenida del Libertador de por medio y hacia el Sureste, en lo que hoy forma parte de Palermo Chico, y había sido de Rosas; eran las fracciones 32 y 36 que él había comprado. Estaban separadas del resto de las tierras que conformaron Palermo de San Benito. Y por allí no pasaba el arroyito Palermo.
Rarísimo grabado de la vieja residencia de Rosas que apareció en Hamburgo, Alemania, por 1856
Parte de ese arroyo puede aún verse, con un pequeño puente sobre él, cercano a la Avenida Berro, al costado de esa hermosa construcción que cuando se hizo el Parque Tres de Febrero fue destinada para comodidad de las nodrizas cuando concurrieran allí para su esparcimiento.
El arroyo corría casi paralelo a la Avenida Sarmiento, aproximadamente unos 125 metros al Sureste.
Esa quinta de Torrecillas que Obligado menciona, pero emplazada donde se explicó, fue alquilada por Rosas y allí tenía un centro de reclutamiento de tropa. En los partes que enviaba a sus ayudantes la mencionaba como cantón de Torrecillas para dar el destino del personal o al hacer envíos de materiales.
Cuando Obligado se refiere a la barranca de Corvalán, es la quinta que el 29 de noviembre de 1843 compró Candelaria del Cerro, casada con Rafael Jorge Corvalán, hijo del edecán de Rosas, el general Manuel Corvalán, y de Benita Merlo y Basavilbaso. Ese establecimiento de chacra, como figura en la escritura, se componía de 26 cuadras cuadradas; hoy, sobre parte de él se encuentra el Club Belgrano. Lindaba por el Noroeste con la Calera.
Allí no hay ninguna capilla levantada a San Benito por un viejo vecino, como dice Obligado; sí existía, por ese año de 1843, cuando Candelaria del Cerro compró la chacra vecina a la Calera, el edificio de la que había sido la capilla de los franciscanos que trabajaban dicha Calera. Esa capilla, como se dijo, había sido consagrada a la Inmaculada.
Evidentemente, ante tantas inexactitudes, no puede tomarse como cierta la aseveración que hace Obligado al decir que de la unión de estos nombres encontrados en los confines de la propiedad combinóse el de Palermo de San Benito.

Respeto por el santoral

La herencia cultural española dejó muy arraigada en el país la costumbre de dar por nombre al recién nacido el del santo que correspondía al día del alumbramiento. Rosas nació un 30 de marzo, ese día se celebra la fiesta de San Juan Clímaco, por eso recibió como primer nombre el de Juan.
Rosas era devoto de Juan Bautista y la natividad de este santo se celebra el 24 de junio. Por muy pocos días el primer hijo varón del matrimonio Rosas-Ezcurra no nace en esa festividad, lo hace cinco días más tarde, el 29 de junio, que es la fiesta de San Pedro y San Pablo. Así, el primogénito pasó a llamarse Juan Bautista Pedro. Su tercer nombre respetaba el orden del santoral.
Manuelita nació un 24 de mayo, día de San Robustiano Mártir y San Florencio Confesor; por lo que fue bautizada como Manuela Robustiana.
Rosas, respetuoso de esa costumbre, no dejó de aplicarla cuando de elegir nombres se trataba. Al formar su quinta en Palermo lo tuvo muy en cuenta. Mantuvo el nombre de Palermo en primer lugar porque así se llamaba la zona y así figuraba en las escrituras de todas las quintas que compró: "en el bañado de Palermo". El segundo nombre, San Benito, lo agregó porque él compró la primera quinta, donde pasaba sus días de descanso, el 12 de enero de 1838 que es cuando se celebra San Benito Biscop. De esta conjunción del nombre del lugar y del onomástico correspondiente al día de la compra, Rosas formó el tan discutido Palermo de San Benito.
Juan Manuel de Rosas, obra de Teodor Bourse
En el Almanaque Federal para el año bisiesto del Señor de 1848, aprobado por el Ilustrísimo Señor Obispo Diocesano Doctor Don Mariano Medrano y Cabrera y autorizado por el Excelentísimo Señor Gobernador y Capitán General de la Provincia, Encargado de las Relaciones Exteriores, General en Jefe de los Ejércitos de la Confederación Argentina, Brigadier Don Juan Manuel de Rosas, figura el 12 de enero como el día de San Benedicto Obispo.

Quién es quién

San Benito Biscop fue un monje anglosajón y uno de los principales propagadores del cristianismo y del monacato en Gran Bretaña. Nació en 628 y murió en 690. Fue el continuador de la obra comenzada por San Agustín de Canterbury en Inglaterra.
Sirvió cuando era joven en la corte de Oswin, rey de Northumberland. La abandonó en 653 para ir a estudiar teología en Roma. Tomó el hábito de monje en el célebre monasterio de Lerins.}
De Roma llevó a su patria gran cantidad de reliquias, cuadros y libros y reclutó arquitectos, artistas y obreros especializados con los que emprendió la construcción de las abadías de Jarrow y de Wearmouth, en la diócesis de Durham, y fue el que introdujo allí el canto gregoriano y las ceremonias de la Iglesia romana.
En sus muchos viajes reunió una preciosa colección de autores griegos y latinos y compuso un tratado de la celebración de las fiestas, así como diversas obras litúrgicas, hoy perdidas.
A él se debe en gran parte la consolidación de la fe cristiana en Inglaterra. Su fiesta se celebra el 12 de enero.
San Juan Clímaco, que por él Rosas recibió Juan como su primer nombre, es siempre representado con una escalera. La Escala al Paraíso, fue un libro muy popular en la Edad Media, que logró para su autor, Juan el Escolástico, el sobrenombre de Clímaco, por el que es generalmente conocido. No se sabe el origen de este santo; posiblemente fue originario de Palestina y se dice que fue discípulo de San Gregorio Nazianceno.
A los 16 años se unió a los monjes establecidos en el Monte Sinaí. Guiado por su padre espiritual llamado Martirio, dejó el monasterio y se instaló en una ermita cercana, aparentemente para acostumbrarse a dominar la tendencia a perder el tiempo en ociosas conversaciones. Cuando tenía treinta y cinco años de edad, abrazó por completo la vida eremítica en Thole. En este retiro, el santo pasó cuarenta años. Tal era su reputación, que San Gregorio el Grande, que ocupaba entonces la Silla de San Pedro, escribió al santo abad pidiéndole sus oraciones y enviándole camas y dinero para el uso de los numerosos peregrinos que acudían al Monte Sinaí. Había llegado a los ochenta años cuando entregó su alma en la ermita que le había sido tan querida.
Además del Climax, como se titula su Escala al Paraíso, San Juan dejó otra obra: una carta escrita al abad de Raithu, en la que describe las obligaciones de un verdadero pastor de almas.

San Benito de Palermo


Esta es otra historia. Y no tiene nada que ver con la quinta de Rosas en Palermo.
Dos años antes de que Rosas comprara en el bañado de Palermo el primer lote con una modesta casita en él y cuando aún no había encargado al ingeniero Nicolás Descalzi que levantara un plano de las quintas existentes en todo el bañado, formó un puesto de hacienda, como lo llamaba él, en el sur que denominó San Benito de Palermo y la marca con que individualizaba el ganado se llamaba San Benito. El mayordomo de las Haciendas de San Benito de Palermo era Peredo, el mismo que para el Rincón del Rosario, Los Cerrillos y Constitución.
Esto demuestra que no existe relación alguna entre la denominación que le dio a la quinta en los bañados de Palermo con el nombre del santo con que bautizó mucho tiempo antes su hacienda y destaca además el error que suelen cometer muchos escritores al denominar como San Benito de Palermo la casona y quinta que Rosas formó en Palermo.

Benito de San Filadelfo

En realidad, San Benito de Palermo se llama Benito de San Filadelfo. Llamado también San Benito el Negro, por el color de su tez, y el Moro, por ser hijo de padres esclavos africanos, y de Palermo, por haber residido en esta ciudad. Nació en San Filadelfo (hoy San Fratello, sin duda en honor al santo), en Sicilia.
Hasta los 21 años fue pastor y labrador. Fue hallado un día en el campo por el ermitaño jerónimo Lanza, hombre reputado, y por consejo de éste vendió su par de bueyes y se retiró al eremitorio de Santa Doménica, donde vivía el padre Jerónimo.
Una vez por día se alimentaba con escasas hierbas y un poco de agua y tuvo por vestido un ropaje de hojas de palma. De allí, pasó con sus compañeros al valle de Nazzara, luego al árido y frío de Maneusa; enseguida a Monte Pellegrino, donde el virrey de Sicilia les hizo construir una capilla y un depósito para agua.
En 1562 fue encargado por sus compañeros de soledad de la dirección del eremitorio de San Francisco. Cuando Pío IV reunió a los ermitaños de dicho nombre a la orden franciscana, Benito se dedicó a reformar la observancia en varios conventos. Por último habitó en el de Santa María, junto a Palermo. En 1578 fue hecho, a pesar suyo, guardián del convento sin saber leer y siendo sólo hermano. Luego fue vicario, maestro de novicios y murió el 4 de abril de 1589 siendo cocinero.Fue canonizado por Pío VII. Su fiesta se celebra el 3 de abril. Los esclavos de raza negra lo tomaron por patrón y protector.           
                                                                                                                * Periodista e historiador 
Fuente:www.defensoria.org.ar 

                                                                    

sábado, 21 de mayo de 2011

LA SALUD II - Impétigo



El impétigo es una infección superficial de la piel muy común en la infancia. Las heridas del impétigo son manchas rojas, húmedas, pequeñas, las que, a menudo forman placas redondas costrosas y exudativas que rápidamente aumentan de tamaño. Se presentan generalmente en la cara, pero pueden manifestarse en cualquier parte del cuerpo.

Causas

El estrato córneo de la piel suele ser una buena barrera contra infecciones cutáneas, pero es vulnerable. Cuando las bacterias logran entrar en la piel, se produce una infección. Algunas personas son más susceptibles que otras y esta predisposición es genética. El impétigo es contagioso hasta que sanen las lesiones, por lo que puede transmitirse de una persona a otra. El aislamiento de las personas infectados no es, por lo general, necesario, pero deben tomarse ciertas precauciones, tales como evitar el contacto estrecho con otras personas, no asistir al colegio, utilizar toalla separada. La ropa del paciente debe cambiarse y lavarse cada día en los primeros días. El período entre contacto e infección (período de incubación) es de 2 a 5 días. Dos tipos de bacterias son los responsables de esta afección: los estreptococos y los estafilococos.

Síntomas

El impétigo tiene un inicio súbito, sin ninguna fuente aparente de infección Suele comenzar con lesiones chatas y enrojecidas que dan lugar a ampollas o pústulas y, eventualmente, a úlceras abiertas que forman costras
 amarillentas. Estas lesiones pueden extenderse por debajo de la piel y manifestarse en sitios más alejados. Como cada lesión está atestada de bacterias, cuando la persona se toca la lesión y luego otra zona, puede trasladar el foco infeccioso. En caso de que se extienda a amplias zonas del cuerpo pueden presentarse síntomas generalizados como fiebre, fatiga e inflamación de los ganglios.

Diagnóstico

Como las lesiones son características, son fácilmente diagnosticadas por el médico. También se puede tomar una muestra del material de las lesiones para realizar su cultivo y antibiograma. Importante Los síntomas aquí descritos correspondientes a esta enfermedad pueden confundirse con los de otras patologías. Para establecer un adecuado diagnóstico, consulte siempre a su médico.

viernes, 20 de mayo de 2011

37ª FERIA DEL LIBRO - Vargas Llosa reivindicó el derecho a la crítica









Mario Vargas Llosa dio 
su esperado discurso
en la Feria del Libro 
y no omitió referirse 
a los episodios que casi 
hacen que la visita
quede en el olvido








  Fueron apenas 10 minutos dedicados a la Argentina, pero con la contundencia suficiente para dejarles en claro a los intelectuales afines al kirchnerismo que sus cuestionamientos sobre la política local seguirán.

“Hablo de la Argentina desde el cariño. No hay hostilidad de mi parte y voy a seguir criticando aunque a algunos les moleste. Yo he criticado ciertas políticas en la Argentina que me parecen equivocadas porque soy un hombre libre”, dijo anoche el premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa ante más de mil personas que se acercaron al Salón Jorge Luis Borges de la 37a. Feria Internacional del Libro para escucharlo.
Sin crispaciones, a pesar de tanta esgrima verbal previa que incluyó un intento de censura por parte del grupo de intelectuales oficialistas Carta Abierta, Vargas Llosa dijo todo lo que quiso decir durante una hora y media, en un discurso escrito.
El kirchnerismo tuvo sólo dos concurrentes destacados: la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y Vicente Battista, el escritor que firmó la carta para evitar que Vargas Llosa hablara en la Feria del Libro.
Instantes antes, había dejado estampada su firma en el libro de honor de la Fundacion El Libro, que atesora mensajes de autores de todo el mundo que han pasado por este encuentro editorial. “Feliz de volver a esta Feria del Libro de Buenos Aires después de ocho años y comprobar que ha crecido en libros, lectores y prestigio. Les deseo que sigan los éxitos y les agradezco la hospitalidad”, escribió.
Vargas Llosa confirmó su calidad de gran orador. Encantó a todos los asistentes al Pabellón Frers. Los hizo reír con el recuerdo del entrañable Pedro Camacho, el escritor de radionovelas de La tía Julia y el escribidor , los hizo reflexionar sobre la situación política de América latina y los emocionó con su duro relato sobre el difícil vínculo que tuvo con su padre, a quien conoció a los 10 años, y por el que, admitió, se enfrentó al “miedo y a la violencia”.
En su inicial mensaje escrito, tuvo palabras de agradecimiento para la presidenta Cristina Kirchner. “(Su) Oportuna intervención atajó aquel intento de veto. Ojalá esta toma de posición en favor de la libertad se contagie a todos sus partidarios y que guíe su propia conducta como gobernante”, dijo Vargas Llosa y levantó el aplauso de todo el auditorio.
Argumentó con énfasis la decadencia argentina y las razones de su crítica: “A principios del siglo XX, el modelo educativo de la Argentina era el más avanzado del mundo; las tres cuartas parte de Europa eran del tercer mundo. ¿Qué pasó? Hoy tendría que tener el mismo nivel de Suecia. ¿Por qué está la Argentina con esta crispación política casi permanente?”.
“Yo combato a todas las dictaduras, a las dictaduras de la izquierda del proletariado y a las de la derecha de Cristo Rey. En definitiva, todas hacen lo mismo, traen retroceso a los pueblos”, advirtió.
“Nos hace falta coherencia, hemos sufrido mucho por las verdades absolutas. Cada vez tenemos menos dictaduras en América latina. Tenemos izquierdas y derechas democráticas en América latina. La racionalidad y la sensatez está echando raíces en América latina”, sostuvo y despertó otra vez el aplauso.
Y, por si a alguien le quedaban dudas de su veto a las dictaduras, y especialmente a la argentina de los años 70, recordó que como presidente del Pen Club Internacional hizo “muchas campañas por Antonio Di Benedetto”, el escritor y periodista argentino que tuvo que exiliarse.
Reveló que su vínculo con nuestro país está dado desde su infancia: “A Cochabamba llegaban Leoplán , para mi abuelo; Para Ti , para mi madre, y Billiken para mí. En la Universidad de San Marco, en Lima, conocí la literatura más renovadora y moderna, de Thomas Mann a Faulkner, de Joyce a Sartre, de Camus a Forster, de Eliot a Hemingway, gracias a las traducciones que editoriales como Losada, Sudamericana, Emecé, Sur, y otras publicaban y distribuían por todo el continente”.

jueves, 19 de mayo de 2011

EL DICCIONARIO - PALABRITAS RARAS

- Bejuco:1 m. Planta sarmentosa y trepadora, propia de regiones tropicales. 2 f. Ciertas enredaderas o plantas trepadoras.
- Búcaro: Vasija hecha con tierra roja arcillosa que se estimaban por su olor característico principalmente para usarla como jarra para servir agua.
- Hipóstasis: Supuesto o persona, especialmente de la Santísima Trinidad.
- Jipijapa: Sombrero de ala ancha tejido con paja muy fina que se fabrica en Jipijapa y en otras varias poblaciones ecuatorianas.
- Navícula: Diatomea muy abundante en las aguas dulces y marinas, cuyo caparazón tiene forma de navecilla.
- Ónfalos: Palabra griega que significa ombligo, o como centro de algo.
- Paralaje: Diferencia entre las posiciones aparentes que en la bóveda celeste tiene un astro, según el punto desde donde se supone observado.
Popelí o popelina: Cierta tela delgada, distinta de la papelina.
Píxide: Copón o caja pequeña en que se guarda el Santísimo Sacramento o se lleva a los enfermos.

martes, 17 de mayo de 2011

SUPLEMENTO LITERARIO - Entrelíneasliteral - Mayo 2011

Un hombre atormentado







"Fundamentalmente soy un ser
esperanzado. Sólo la esperanza
nos hará libres.
No soy un escéptico.
A mí se me acusa de escéptico, no es así."







Las paredes tienen el color de los años, los pisos irregulares están pulidos por las décadas, las fotos enmarcadas son sepias y guardan rostros que ya no están. Los árboles del jardín tienen alturas centenarias, y hasta el aire parece hospedar un no sé qué, como inmemorial y misterioso
La de Santos Lugares es una casa construida con tiempo, vivificada por el pasado
Sábato emerge desde el fondo de las habitaciones, se detiene en una escalera al lado de un reloj, como si bajara la cuesta de la vida y el reloj no le perdonara un segundo. Acepta las fotos resignado y pide un té, imperativo, pero benévolo a la vez. Y enseguida, mientras lo bebe protestando un poco porque le falta azúcar, empieza a hablar de lo que ha sido y ya no es
Insiste en apegarse a la historia de su vida como las enredaderas a los muros de su casa vieja. Como si allí –antes–, respirara todavía una verdad que hoy nos haría bien volver a vivir, y a reencontrar

"Me acuerdo de las ‘Tiendas Blanco y Negro’, allí en Rojas, mi pueblo. Mi madre me llevaba siempre. Eran tiendas tranquilas, vendían ropa y artículos de ferretería
Me acuerdo cuando me perseguían por comunista durante la dictadura de Uriburu...
Me acuerdo de Oscar Domínguez, un pintor que conocí en París y que cada vez que me veía me invitaba a suicidarme junto a él... Me acuerdo mucho de Matilde, de mi hijo Jorge, de mi hermano Pancho a quien tanto quise...
Me acuerdo de un cuartucho en el que vivía escondido durante la dictadura de Uriburu. En las paredes había un dibujo de Beethoven, con su clásica cabellera. Y entonces una muchacha que limpiaba allí, vio el retrato y me preguntó: ‘¿Esa es su máma?’."
Se lo preguntó así, acentuando la primera "a", a lo criollo, y Sábato se ríe, se ríe y contagia la carcajada. 
¿Se acuerda del futuro? ¿Es decir, piensa en el futuro? 
(Sábato recompone su reputada solemnidad.) Fundamentalmente soy un ser esperanzado. Sólo la esperanza nos hará libres. No soy un escéptico. A mí se me acusa de escéptico, no es así. Creo que lo decisivo es no creer que todo seguirá igual. Lo que es apocalíptico es vivir en un tonel de diversiones vanas, como se vive ahora, como si no hubiera futuro.
¿Cómo se hace para creer? 
En la resistencia habita la esperanza. La esperanza es insensata –y agrega en un destello–: Por algo hay multitudes de seres humanos que trabajan y siguen a la espera como centinelas. Después está el arte, ¿no? El arte salva. A mí me salvó la pintura. Yo llevo a la pintura muy profundamente en mí. Me acuerdo que mi hermano Pancho me traía pinturas, unos lápices de colores de las tiendas Blanco y Negro. Y yo, de panza contra el piso, dibujaba y pintaba. Muchísimos años después, volví a la pintura (mis profundas dificultades con la vista me impidieron seguir escribiendo) y fue entonces que la pintura me salvó la vida. Yo he conocido pintores analfabetos, pero geniales. Porque para pintar hay que sentir...
De algún modo, la pintura lo devolvió a la niñez. 
De algún modo, aunque hay que ver que yo he pintado o tratado de pintar el horror humano. Aun así me he salvado. Dicho sea de paso, debo decirle que en lo que a mi respecta, tengo muchos proyectos y muchas ganas. Como siempre digo, a mí me van a tener que llevar a la muerte con el auxilio de la fuerza pública.
Se hace un silencio reflexivo. Sabato se esfuma por momentos, decide apartarse de tantas banalidades circundantes, se refugia en su interior y en el eterno retorno de su historia tan llena de tempestades y maravillas. De pronto evoca al poeta André Breton, líder legendario del movimiento surrealista francés, de quien fuera camarada en los años treinta; un instante después sus ojos se alumbran hablando del tiempo en el que vivió recluido en un rancho de Córdoba, sólo dedicado a escribir y a sobrevivir con lo mínimo indispensable. Al fin, como concediéndose una tregua a sí mismo, detiene el monólogo interior y, con atención metafísica, escucha la pregunta: 
En su libro hay pasajes muy cercanos a una visión religiosa de la vida. ¿Usted cree en Dios? 
Ese el más grande de todos los problemas, ¿no? Bueno, yo siempre he estado cercada del socialismo, del anarquismo, pero no por eso me sentía cerca de esos ateos de barrio, no digo barrio en el sentido peyorativo, ¿no? No creo en el ateísmo simplista. Aunque sí creo en las verdades simples. 
Siempre ha enarbolado una filosofía de lo barrial. ¿El barrio es esencial? 
Por algo yo vivo acá en Santos Lugares y no en Buenos Aires; no lo soportaría. Yo vivo acá porque estoy tranquilo. Cuando llegué a este lugar hace 53 años, estas calles eran de tierra, eran los restos de una gran quinta, que llegaba hasta San Martín y Villa Devoto. Todo esto era una estancia. Y la gente de este barrio era obrera, gente modesta, trabajadores, ferroviarios en general, casi todos empleados de los talleres Alianza del Ferrocarril San Martín. Era buena gente, siempre me llevé bien con ellos y ellos conmigo. Siempre nos ha unido el afecto. Dicho sea de paso, aquí nomás, muy cerca, fue donde fusilaron a Camila O’Gorman, ella estaba embarazada y la mandó fusilar Rosas. Fue un horror.Y todo porque se enamoró de un cura. El entonces dejó el curato, pero los fusilaron a los dos, fue acá nomás, en los cuarteles de Santos Lugares.
¿Cómo vive este tiempo que nos toca vivir a todos, este nuevo milenio, donde hay otros horrores y también grandes prodigios?Yo he visto muchas cosas en mi larga vida, y he pasado muchísimos peligros, pero también he tenido muchísima suerte, porque estoy vivo. Por eso creo que hay momentos decisivos en la vida de los pueblos como en la de los hombres. Estamos atravesando uno de ellos con todos los peligros que ya sabemos, pero toda desgracia tiene también su fruto, si el hombre es capaz de soportar el infortunio con grandeza.
Roque, su perro, un fiel ovejero alemán , con seguro destino mitológico –como Beppo, el gato de Borges–, mira a Sabato con devoción, esperando su mano amiga. Sabato lo acaricia y recomienza a hablar enunciando a modo de introducción un típico modismo de antaño. "Perdonando los presentes", dice, se ríe y reitera con énfasis, consciente de su anacronismo deliberado: 
 "Perdonando los presentes, como se decía antes, yo quiero recordar que este perro se llama Roque como yo, que me llamo Ernesto Roque, y esto es así porque mi padre simpatizaba con Roque Sáenz Peña."
Es un perro que está muy de acuerdo con el voto secreto y obligatorio. 
Desde luego –ríe Sábato–, este perro es un demócrata. 
La conversación discurre por extremos antinómicos; Dios y el perro Roque, el barrio entrañable y el poeta surrealista André Bretón. Nada es casual, un clima arduamente surrealista preside el diálogo del que también participa Elvira González Fraga, la mujer con quien enhebra ahora los hilos de sus meditaciones. Ella afirma que los libros de ocultismo y las filosofías herméticas siempre lo han fascinado a Sábato, él asiente, y agrega que "deben existir los Mandamientos y la amenaza bíblica del infierno, porque el mal tiene tendencia a prevalecer por sobre el bien". Enseguida, Sábato atenúa lo dicho, mientras sigue pensando en voz alta: "Es cierto que existieron seres endemoniados, que existieron y que existen innumerables malvados, pero también existieron santos. De todos modos, no sólo nos hacen sufrir los malvados, ¿no? En fin, de todos modos ésa es la cuestión; la lucha entre el bien y el mal. Esa es la gran cuestión", sigue Sábato en una letanía, aunque finalmente, inescrutable, proclama: "En realidad, se trata de un falso dilema".
Un clima espeso y enigmático invade todo. Como si algo trascendental se filtrara a través de la mera superficie de la realidad. Frente a Sabato (tal vez por la conformación de su mirada detrás de sus anteojos sempiternos, o por el plástico rictus de su rostro octogenario), parecen alargarse los instantes ,y parece deformarse el espacio haciendo emerger otra realidad detrás la visible, como en una pintura surrealista. Se hace un largo silencio. Sabato se abandona a sus pensamientos y de pronto Gladys, quien desde hace décadas colabora con los menesteres domésticos de la casa, se acerca al escritor y le dice con inocultable cariño: "Tata, que le vaya bien con la filmación". Aunque no era exactamente una filmación sino la cesión fotográfica para VIVA, él agradece sonriendo el buen deseo. 
¿En su casa le dicen Tata? 
Claro, Tata, ¿qué tiene de raro? –responde Sábato sorprendido por la pregunta.
Sábato se acuerda de repente de su visita a la cárcel de mujeres. Fue allí hace un par de meses, a principios de abril. La experiencia le quedó grabada como una cicatriz: 
Había muchachas allí que habían pintado cuadros. ¿Se da cuenta?, pintaban y estaban en la cárcel. Los presos son seres humanos . Hay quienes olvidan esa verdad elemental. No hay que olvidarla ni un instante. Además, algunas de esas muchachas tienen hijos. Me dan una profunda pena. Yo miré a los carceleros y les dije: "Cuídenlas. Cuídenlas". Una de ellas, la que había pintado una serigrafía, me pidió que yo le firmara su cuadro. Yo le dije que la pintura era de ella y que ella debía firmarla. Al fin, decidimos firmar los dos, y así quedó su cuadro, con su firma y con la mía. Después me comprometí a regalarle a las internas uno de mis cuadros. Se alborozaron, me apretaron las manos. Hay que cuidarlas. Hay que cuidar a esas pobres gentes. ¿O no?
¿Qué es para usted la libertad?
(Sabato nunca responde con la continuidad de los discursos huecos. Sus afirmaciones se hilvanan lentamente, con idas y con vueltas, con dudas intensas, con matices muy vitales. Sus palabras navegan en una ardua deriva con toda la profundidad de los años y del saber.)
Desde joven he vivido la zozobra de la libertad. He pasado momentos de angustia sin saber qué hacer, sin comprender qué resultaría de una elección.
 Sin embargo, usted y todos, eligen a cada momento. Vivir es tomar decisiones sin descanso, ¿está de acuerdo?
 Uno elige, como cuando elige una carta con los ojos cerrados. Sin embargo siempre me llegó el momento de avanzar con el alma de frente, de avanzar hacia la decisión, cualesquiera fueran las consecuencias.
En el discurrir de la charla Sábato recuerda a su madre, se conmueve y conmueve a la vez. Impresiona verlo con 88 años, y tan necesitado de madre, tan a la intemperie. 
"Cómo me quería mi madre", dice y la añora. Hace una pausa muy profunda. Se abrocha el cuello de la camisa. Se cuida de la brisa que cruza su jardín colmado de otoño y de colores: 
"Cómo me quería mi madre... –repite suspirando–. Tuvo once hijos, once varones. Mi madre era albanesa, mi familia paterna era de la zona de Cosenza en Italia, y muy cerca, enfrente, cruzando el charco digo yo, estaba Albania. De allí proviene mi madre, que era tan estoica y me quería tanto. Yo estuve hace poco en Albania y allí me dieron un gran premio literario. Me emocioné profundamente, me emocioné por mí, y por mi madre. También recuerdo mucho en estos tiempos a mi padre, fíjese lo que son las cosas de la memoria, me acuerdo mucho en este mismo momento de un trajecito de terciopelo que me regaló mi padre..."
Vale lo que él mismo escribió en Sobre Héroes y Tumbas: "Tenían que transcurrir muchos años, sufrir yo muchos golpes, perder grandes ilusiones y conocer multitud de gente para recuperar en cierto modo a mi padre y a mi pueblo natal: ya que siempre el camino hacia lo mas íntimo es un largo periplo que pasa por seres y universos...".
¿Los recuerdos lo acompañan o lo hacen sentir solo?
Cuando uno llega a mi edad, descubre que lo esencial son las cosas más simples. Las imágenes de la memoria, las que quedan, son simples, pero esenciales. El rostro de mi padre, mi madre, las veredas de Rojas, lo más simple... Es que al fin, y antes del fin, eso es lo que mas importa.
Su libro "La resistencia" será editado por Internet, a partir de ahora usted también será un autor virtual...
Este hecho de la globalización que tanta amargura me ha traído, tiene a la vez su contrapartida. Lo importante son los valores que nos alientan, son los valores los que presiden las grandes decisiones. La lectura es un valor espiritual. Lo importante es resistir. Simplemente, no hay que permitir que nada (tampoco la tecnología) nos desperdicie la gracia de los pequeños momentos de libertad que podamos gozar : una mesa que compartimos con gente que queremos, una caminata entre los árboles, la gratitud de un abrazo. Eso es estar a la altura de los tiempos
Cae el sol. Sábato avanza por el jardín de su casa antigua. Crujen las hojas del otoño, y él, como despidiéndose , y casi sin darse cuenta deja brotar su asombro: "El crepúsculo, qué misterio..."


Reportaje de Isabel Allende, para la 
Revista Paula Nº 90 - Santiago de Chile
Junio de 1971

lunes, 16 de mayo de 2011

SUPLEMENTO LITERARIO Entrelíneasliteral - Mayo 2011

Ernesto Sábato

Nació en Rojas, Provincia de Buenos Aires en 1911. De joven militó en el Partido Comunista. 
Su caso es atípico ya que estudió Física en la Universidad de la Plata y en París, llegando a trabajar en el laboratorio Curie, en 1938. En Francia conoció a un grupo de surrealistas y comenzó a inclinarse hacia una postura crítica de la realidad del ser humano más cercana a la filosofía que a la ciencia dura. 
Se doctoró en Física entre 1940 y 1945, trabajó en la Universidad de la Plata, pero la Segunda Guerra Mundial lo llevó a dedicarse de llenó a la literatura para lanzar iluminadas críticas hacía el rumbo que la ciencia marcaba. Su primer libro de ensayos, Uno y el universo (1945), es un buen ejemplo.
Colaboró con la revista Sur y se vinculó con Silvina y Victoria Ocampo, Borges y Bioy
Casares acontecimiento que terminó por acercarlo definitivamente a la literatura.
Su primera novela fue El túnel (1948). Luego vendrían sus Ensayos más notables: Hombres y Engranajes (1951), Heterodoxias (1953), El otro rostro del peronismo (1956) y la novela que lo recortaría como uno de los escritores contemporáneos más importantes: Sobre Héroes y Tumbas (1961). Su tercera novela, Abaddón el exterminador: llegaría en 1974.
Fue elegido presidente de la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (CONADEP), que culminó con la publicación de Nunca más (1984) donde se narran y testimonian las atrocidades cometidas por la dictadura militar que mantuvo el poder en Argentina desde 1976 hasta 1983.
Sus últimas publicaciones hasta el momento fueron: Antes del fin (1998) y La Resistencia (2000).
Ernesto Sábato falleció en la madrugada del 30 de abril a los 99 años, en su casa de Santos Lugares.

La Resistencia

Son los expulsados, los proscriptos, los ultrajados, los despojados de su patria 
y de su terruño, los empujados con brutalidad a las simas más hondas. 
Ahí es donde están los catecúmenos de hoy. 
E.Jünger

 Lo Peor es el Vértigo. .....
..... En el vértigo no se dan frutos ni se florece. Lo propio del vértigo es el miedo, el hombre adquiere un comportamiento de autómata, ya no es responsable, ya no es libre, ni reconoce a los demás.
.....Se me encoge el alma al ver a la humanidad en este vertiginoso tren en que nos desplazamos, ignorantes atemorizados sin conocer la bandera de esta lucha, sin haberla elegido.
.....El clima de Buenos Aires ha cambiado. En las calles, hombres y mujeres apresurados avanzan sin mirarse pendientes de cumplir con horarios que hacen peligrar su humanidad. Ya sin lugar para aquellas charlas de café que fueron un rasgo distintivo de esta ciudad, cuando la ferocidad y la violencia no la habían convertido en una megalópolis enloquecida. Cuando todavía las madres podían llevar a sus hijos a las plazas, o visitar a sus mayores. ¿Se puede florecer a esta velocidad? Una de las metas de esta carrera parece ser la productividad, pero ¿acaso son estos productos verdaderos frutos?
.....El hombre no se puede mantener humano a esta velocidad, si vive como autómata será aniquilado. La serenidad, una cierta lentitud, es tan inseparable de la vida del hombre como el suceder de las estaciones lo es de las plantas, o del nacimiento de los niños.
.....Estamos en camino pero no caminando, estamos encima de un vehículo sobre el que nos movemos sin parar, como una gran planchada, o como esas ciudades satélites que dicen que habrá. Ya nada anda a paso de hombre, ¿acaso quién de nosotros camina lentamente? Pero el vértigo no está sólo afuera, lo hemos asimilado a la mente que no para de emitir imágenes, como si ella también hiciese "zapping"; y, quizás, la aceleración haya llegado al corazón que ya late en clave de urgencia para que todo pase rápido y no permanezca. ste común destino es la gran oportunidad, pero ¿quién se atreve a saltar afuera? Tampoco sabemos ya rezar porque hemos perdido el silencio y también el grito.
.....En el vértigo todo es temible y desaparece el diálogo entre las personas. Lo que nos decimos son más cifras que palabras, contiene más información que novedad. La pérdida del dialogo ahoga el compromiso que nace entre las personas y que puede hacer del propio miedo un dinamismo que lo venza y les otorgue una mayor libertad. Pero el grave problema es que en esta civilización enferma no sólo hay explotación y miseria, sino que hay una correlativa miseria espiritual. La gran mayoría no quiere la libertad, la teme. El miedo es un síntoma de nuestro tiempo. Al extremo que, si rascamos un poco la superficie, podremos comprobar el pánico que subyace en la gente que vive tras la exigencia del trabajo en las grandes ciudades. Es tal la exigencia que se vive automáticamente, sin que un sí o un no haya precedido a los actos.
.....La mayoría de la humanidad es empleada de un poder abstracto. Hay empleados que ganan más y otros que ganan menos. Pero ¿quién es el hombre libre que toma las decisiones? Ésta es una pregunta radical que todos hemos de hacernos hasta escuchar, en el alma, la responsabilidad a la que somos llamados.
.....Creo que hay que resistir: éste ha sido mi lema. Pero hoy, cuántas veces me he preguntado cómo encarnar esta palabra. Antes, cuando la vida era menos dura, yo hubiera entendido por resistir un acto heroico, como negarse a seguir embarcado en ese tren que nos impulsa a la locura y al infortunio. ¿Se le puede pedir a la gente del vértigo que se rebele? ¿Puede pedirse a los hombres y a las mujeres de mi país que se nieguen a pertenecer a este capitalismo salvaje si ellos mantienen a sus hijos, a sus padres? Si ellos cargan con esa responsabilidad, ¿Cómo habrían de abandonar esa vida?
.....La situación ha cambiado tanto que debemos revalorar, detenidamente qué entendemos por resistir. No puedo darles una respuesta. Si la tuviera saldría como el Ejercito de Salvación, o esos creyentes delirantes -quizás los únicos que verdaderamente creen en el testimonio- a proclamarlo en las esquinas, con la urgencia que nos separan de la catástrofe. Pero no, intuyo que es algo menos formidable, más pequeño, como la fe en un milagro lo que quiero transmitirles en esta carta. Algo que corresponde a la noche en que vivimos, apenas una vela, algo con qué esperar.
.....Las dificultades de la vida moderna, el desempleo y la superpoblación han llevado al hombre a una dramática preocupación por lo económico. Así como en la guerra la vida se debate entre ser soldado o estar herido en algún hospital, en nuestros países, para infinidad de personas, la vida está limitada a ser trabajador de horario completo o quedar excluido. es grande la orfandad que cunde en las ciudades; la gran soledad de la persona original es una de las tragedias del vértigo y de la eficiencia.
.....La primera tragedia que debe ser urgentemente reparada es la desvalorización de sí mismo que siente el hombre, y que conforma el paso previo al sometimiento y a la masificación. Hoy el hombre no se siente un pecador, se cree un engranaje, lo que es tragicamnete peor. Y esta profanación puede ser únicamente sanada con la mirada que cada uno dirige a los demás, no para evaluar los méritos de su realización personal ni analizar cualquiera de sus actos. Es un abrazo el que nos puede dar el gozo de pertenecer a una obra grande que a todos nos incluya.
....Si a pesar del miedo que nos paraliza volviéramos a tener fe en el hombre, tengo la convicción de que podríamos a vencer el miedo que nos paraliza como a cobardes. Yo he pasado riesgos de muerte durante años. ¿Sin miedo?. No, he tenido miedo hasta la temeridad pero no he podido retroceder. Si no hubiese sido por mis compañeros, por la pobre gente con la que ya me había comprometido, seguramente hubiera abandonado. Uno no se atreve cuando está solo y aislado, pero sí puede hacerlo sí se ha hundido tanto en la realidad de los otros que no puede volverse atrás. Cuando trabajé en la CONADEP, de noche soñaba aterrado que aquellas torturas, frente a las cuales yo hubiera preferido la muerte, eran sufridas por las personas que yo más quería. Impávido en el sueño, luego me despertaba angustiado y sin saber cómo seguir, pero horas después no podía negarme a escuchar a quienes pedían que yo los recibiera. No podía, era inadmisible que hubiese dicho que no a esos padres cuyos hijos, en verdad, habían sido masacrados.
......Quiero decirles que no lo podía hacer por que ya estaba adentro, involucrado. Así es, uno se anima a llegar al dolor del otro, y la vida se convierte en un absoluto. Las más de las veces los hombres no nos acercamos, siquiera al umbral de lo que está pasando en el mundo, de lo que nos está pasando a todos, y entonces perdemos la oportunidad de habernos jugado, de llegar a morir en paz, domesticados en la obediencia a una sociedad que no respeta la dignidad del hombre. Muchos afirmarán que lo mejor es no involucrarse, porque los ideales finalmente son envilecidos como esos amores platónicos que parecen ensuciarse con la encarnación. Probablemente algo de eso sea cierto, pero las heridas de los hombres nos reclaman.
.....Pero esto exige creación, novedad respecto de lo que estamos viviendo y la creación sólo surge en la libertad y está estrechamente ligada al sentido de la responsabilidad, es el poder que vence al miedo. El hombre de la posmodernidad está encadenado a las comodidades que le procura la técnica, y con frecuencia no se atreve a hundirse en experiencias hondas como el amor o la solidaridad. Pero el ser humano, paradójicamente sólo se salvará si pone su vida en riesgo por el otro hombre, por su prójimo, o su vecino, o por los chicos abandonados en el frío de las calles, sin el cuidado que esos años requieren, que viven en esa intemperie que arrastrarán como una herida abierta por el resto de sus días. Son doscientos cincuenta millones de niños los que están tirados por las calles del mundo.
.....Estos chicos nos pertenecen como hijos y han de ser el primer motivo de nuestras luchas, la más genuina de nuestras vocaciones.
.....De nuestro compromiso ante la orfandad puede surgir otra manera de vivir, donde el replegarse sobre sí mismo sea escándalo, donde el hombre pueda descubrir y crear una existencia diferente. La historia es el más grande conjunto de aberraciones, guerras, persecuciones, torturas e injusticias, pero, a la vez, o por eso mismo, millones de hombres y mujeres se sacrifican para cuidar a los más desventurados. Ellos encarnan la resistencia.
..... Se trata ahora de saber, como dijo Camus, si su sacrificio es estéril o fecundo, y éste es un interrogante que debe plantearse en cada corazón, con la gravedad de los momentos decisivos. En esta decisión reconoceremos el lugar donde cada uno de nosotros es llamado a oponer resistencia; se crearán entonces espacios de libertad que puerden abrir horizontes hasta el momento inesperados.
.....Es un puente el que habremos de atravesar, un pasaje. No podemos quedar fijados en el pasado ni tampoco deleitarnos en la mirada del abismo. En este camino si salida que enfrentamos hoy, la recreación del hombre y su mundo se nos aparece no como una elección entre otras sino como un gesto tan impostergable como el nacimiento de la criatura cuando es llegada su hora.
.....Los hombres encuentran en las mismas crisis la fuerza para su superación. Así lo han mostrado tantos hombres y mujeres que, con el único recurso de la tenacidad y el valor, lucharon y vencieron a las sangrientas tiranías de nuestro continente. El ser humano sabe hacer de los obstáculos nuevos caminos porque a la vida le basta el espacio de una grieta para renacer. En esta tarea lo primordial es negarse a asfixiar cuanto de vida podamos alumbrar. Defender, como lo han hecho heroicamente los pueblos ocupados, la tradición que nos dice cuánto de sagrado tiene el hombre. No permitir que se nos desperdicie la gracia de los pequeños momentos de libertad que podemos gozar: una mesa compartida con gente que queremos, unas criaturas a las que demos amparo, una caminata entre los árboles, la gratitud de un abrazo. Un acto de arrojo como saltar de una casa en llamas. Éstos no son hechos racionales, pero no es importante que lo sean, nos salvaremos por los efectos.
......El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria. 
Quinta parte del ensayo La Resistencia
de Ernesto Sábato publicado en el año 2000